YO: ¿Por que?.
Tu: ¿Por que; que?.
Yo: Nada.
TU: ¿Que te pasa?.
Yo: ya te dije. Nada.

Me abrazas, me miras y con tu cuerpo me dices que me amas y que confie en ti...

Yo: ¿Sabes?.
TU: ¿Que?.

Te cojo las manos y busco tu mirada.

Yo: Estoy escribirndo.
Tu: ¡Que...

Te interrumpo antes que termines tu exclamativa oracion de exaltacion.

Yo: Estoy celoso.
Tu: ¿De quien?.
Yo: De el.

Sueltas mis sudorosas manos y, me hablas con palabras androgenas y poco sibaritas.

Tu: ¿De el?.
Yo: Si.
Tu: ¿De quien?.
Yo: De ellos.

Me das un un beso y me reiteras que confie en ti.

Yo: Que dulce manera de cambiar de tema ¿No?.

Titubeas un poco y, sueltas la pregunta de falsa inocencia.

Tu: ¿Yo?.
Yo: ¿Por que?.
Tu: ¿Por que; que?.
Yo: Nada.
Tu: ¿Que te pasa?.
Yo: Ya te dije. Nada.

Y todo vuelve a ser lo que fue, con su utopico comienzo.